Con Internet
se ha dado paso al crecimiento de nuevas formas de comunicación, como es el uso de redes sociales. Se pueden definir como una estructura social que se
puede representar en forma de uno a varios, donde se manifiestan relaciones de
distinto tipo como intercambios financieros, amistad, relaciones sexuales,
rutas aéreas, etc. Y se desarrollar el tema sobre cómo deben reaccionar los
medios para adaptarse a ellas y qué deben tomar en cuenta, qué aspectos deben
estar dispuestos a modificar para incorporar dentro de sus estrategias
publicitarias, los nuevos códigos de comunicación que emergen con mucha
rapidez. Esto como una medida para no
sufrir el destino de diluirse en el tiempo.
En relación
a la forma en que interactúan las personas en las redes sociales puede decirse
que debido a su convergencia son capaces de crear contenidos periodísticos a
través de la conversación, pasando de ser audiencia a comunidad, donde la
comunicación responde a un patrón de uno a mucho. Resultando en espacios
virtuales organizados donde se crea contenidos, se desarrollan proyectos, se
integran comunidades y se ofrecen servicios. O donde empresas pueden encontrar
fácilmente a clientes o candidatos idóneos.
Además, debe
destacarse que, tal como aceptan expertos, muchos de los usuarios que
contribuyen a la creación de contenido y al crecimiento de redes sociales son
personas que han aprendido el uso del Internet por experiencia y error.
En cuanto a
los tags, que es una estructura muy características de estas redes, se puede
decir que contribuyen a configurar una red de autores, relacionando textos,
imágenes y vídeos.
Algunas teorías desarrolladas por autores, reconocen el Internet
como un organismo vivo, donde las personas se relacionan y se conectan hasta no
más de 6 personas por separación, y otras teorías creen o no en la influencia que
disponen los medios y sus influyentes en temas relevantes a escala mundial.
Las redes
sociales son comunidades virtuales que no pueden ser comprendidas desde los
diferentes puntos de vista, porque al ser organizadas por los propios usuarios,
sus características definitorias tienden al infinito. Y más allá de los bueno o
malo de cada una, lo importante son las posibilidades que otorgan para la
virtualización de empresas, organizaciones, actividades, etc. Y para la
visibilidad de las personas, al permitirles compartir diferentes opiniones o
actividades.
Existe una
distinción entre redes sociales como Facebook o myspace y redes sociales de
práctica. En las primeras los usuarios comparten contenidos e interacciones de
manera informal, y aunque brindan contenido e información útil, este no es su
fuerte. En cambio, las redes sociales de práctica son creadas por docentes o
investigadores, y se vuelven espacios de gran importancia para el debate y la
expansión de contenidos.
Sobre el
tema mencionado al principio, de los cambios que deben incorporar los medios
para aprovechar las redes sociales se nombra el caso de algunos periódicos
internacionales en inglés y español, que han sabido aprovechar las redes
sociales para aumentar su presencia y llegar a diferentes audiencias. Estas
audiencias se dice han surgido en las periferias y entre el público joven, que
han sabido dar diferentes usos a las redes, y que no en todos los casos han
sabido detectar las organizaciones periodísticas. Y además, han cambiado
notablemente sus propias definiciones de audiencia, porque los usuarios ahora
no solo reciben, sino que quieren compartir y leer de cierta manera. En este
sentido las organizaciones pueden realizar diferentes acciones para integrar a
su público, por ejemplo, al publicar los correos electrónicos de los
periodistas, al activar comentarios en las mismas publicaciones de forma que
todos puedan verlas, o al publicar informaciones que han sido retroalimentadas
previamente por un público elegido, como lo serían profesores, por ejemplo, si
se quiere publicar algo relacionado con educación.
Se puede concluir que las redes sociales
ejercen una gran influencia que no puede ser negada, pero a su vez, encierran
peligros, especialmente para los más jóvenes. Además, se debe reconocer que los
nuevos perfiles que han surgido gracias a las redes sociales deben contar con
diferentes destrezas y habilidades tecnológicas, y que las Universidades
deberían ver esta realidad y gradualmente llegar a ofrecer formación adecuada
sobre generación, selección, distribución o modificación de contenidos. Y por
último, las empresas periodísticas deben adaptarse para sobrevivir. Deben
adaptarse a la nueva audiencia y desarrollar nuevos modelos de negocio en
función de las tecnologías emergentes, para aprovechar el gran potencial que
traen.
Bibliografía:
Flores, J.
(2009). Nuevos modelos de comunicación, perfiles y tendencias en las redes
sociales. Comunicar, n°33, v. XVII. Revista científica de Educomunicación.
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